• Lo real

    Siento que este mundo que percibo no es lo real.
    No parece estar en mis pensamientos, ni en mis recuerdos, ni en las creencias que heredé.

    Lo que intuyo como real es la Conciencia misma, experimentándose a través de esta forma humana.
    El personaje que soy aquí vive pruebas, etapas, aprendizajes.
    Pero no es el fin último: solo es el escenario.

    Para mí, lo real no está en lo que interpreto, sino en Aquello que observa.
    No en el sueño, sino en quien comienza a despertar dentro del sueño.

    gerardunus
    G.A.L.U.

    Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…

  • Trismegisto

    qué soy pregunté
    el Todo que todo Es
    cayó el velo

  • Despertar

    avanza sol@
    cuánto más consciente es
    mayor lucidez

  • 🌍 Manifiesto del Ser frente al Poder

    Se talan bosques bajo la excusa de prevenir incendios, se cierran caminos en la naturaleza para supuestamente protegernos, y las voces oficiales hablan de sostenibilidad mientras promueven políticas que cortan el vínculo más sagrado: la unión del ser humano con la Madre Tierra.

    La sabiduría de la naturaleza

    No es la Tierra quien pide ser talada. Ella sabe regenerarse: los bisontes, los caballos salvajes, las manadas libres han sido desde siempre sus jardineros. El pastoreo, las quemas controladas y la vida rural son aliados naturales. Lo que se propone muchas veces no nace de la vida, sino del interés económico.

    Los hilos ocultos del poder

    Son muchos en el mundo quienes conocen una lista de familias y linajes que, se dice, han entretejido gran parte de lo que sucede: Rockefeller, Rothschild, Morgan, DuPont, Astor, Warburg, Vanderbilt… Nombres que aparecen una y otra vez en relatos y especulaciones sobre el poder.

    Se habla de su influencia en la banca, la energía, la farmacéutica, la agroindustria y los medios. Y junto a ellos, las grandes corporaciones contemporáneas —tecnológicas, farmacéuticas, alimentarias— sostienen un sistema que parece basarse en el miedo, la dependencia y la desconexión.

    Más allá de la culpa

    Sería fácil culpar. Sería fácil odiar. Pero no es desde ahí desde donde miro.
    Porque comprendo que quienes hacen esto también están atrapados en su propio miedo, en su propio ego, en la ilusión de control.

    Todo ello soy

    Y, sobre todo, porque comprendo que yo también soy parte de todo lo que existe.
    Donde hay incendios, también soy ese incendio.
    Donde hay maltrato, también soy ese maltrato.
    Donde hay engaño y saqueo, donde hay dejadez, suciedad, abandono, etc., también formo parte de ello, pues participé con mis pensamientos, con mis sombras, con mis olvidos… Todo ello soy.

    Todo nace ahora

    Y han sido siglos, centurias enteras, donde la humanidad ha ido sumando pensamientos, emociones y modos de obrar basados en miedo, separación y dominio. Ese peso colectivo está en mí también, porque no estoy separado de la historia del mundo.

    Pero el saber más profundo es verlo desde un nuevo prisma: aunque mire hacia atrás, aunque vea siglos de sombra acumulada, absolutamente todo nace ahora, en este instante.
    El instante presente es el único lugar en el que la vida se está dando, en el que todo se crea, donde todo se transforma, donde todo renace.

    El cambio comienza dentro

    Por eso no se trata de culpar afuera, sino de asumir la responsabilidad adentro.
    La transformación empieza en mí, en ti, en nosotros: en observar y tomar la responsabilidad de cada emoción que surja, en sentir la ira y la tristeza sin negarlas, en educar al ego en lugar de dejarlo gobernar.

    La belleza del despertar

    Cuando despierto, ya no me pierdo en lo literal ni en las máscaras del poder.
    Descubro la belleza en cada instante: en un árbol, en un gesto, en un silencio.
    Y sé que cuanto más despierto, más limpio también el mundo.

    Un cierre luminoso

    La vida se expresa en mí ahora.
    En este instante.
    Y desde este instante la vida está expresándose a sí misma a través de mí.

    Y no estoy solo en este camino. Cada vez son más quienes despiertan, quienes asumen su responsabilidad interior y trabajan en sí mismos.
    Cuantos más seamos, mayor será la visión de un mundo perfecto: la comprensión de que todo cuanto sucede en este instante es perfecto, de que todo sucede por un bien mayor, de que la vida no se equivoca, de que la vida sabe y se sabe, creando equilibrio allí donde se requiere.

  • De aquel a este

    Sigo siendo Ciudadano Universal.
    El nombre permanece, pero yo no soy ya aquel.

    En 2023 escribía desde la herida abierta: el accidente, la rutina del dolor, el intento de comprender por qué. Hoy miro esos textos y me reconozco, pero también me sonrío: era un paso necesario, una voz que nacía desde la vulnerabilidad.

    Hoy comparto desde otro lugar.
    No desde el mártir, sino desde el testigo.
    No desde la herida, sino desde lo que ha brotado en ella: conciencia.

    El nickname no cambió, porque en lo esencial nunca cambia lo que somos. Lo que sí cambia es la mirada, el modo de expresarnos, la forma de vivir el mismo misterio.

  • Alquimia

    crear la obra
    ascender hacia el Ser
    el Arquitecto

  • Sensación

    busqué ser feliz
    hallé la ignorancia
    y elegí Ser

  • Kundalini

    naturaleza
    sentidos armónicos
    hay equilibrio

  • Todo fue necesario

    Un texto a partir de una cita de Isadora Duncan

    «La mayoría de los seres humanos hoy en día desperdician entre veinticinco y treinta años de sus vidas antes de romper con las mentiras reales y convencionales que les rodean.»
    Isadora Duncan

    Hace unos años, al leer esta frase, la hubiera sentido cierta. También pensé que había perdido tiempo antes de “despertar”, que había tardado demasiado en reconocer lo esencial.

    Hoy ya no lo siento así.

    Todo lo vivido antes de ese cambio fue necesario: cada error, cada ilusión, cada búsqueda, incluso cada desvío. Nada fue desperdicio. Todo era parte del camino que me condujo hasta aquí.

    Cada persona despierta cuando le corresponde, en el momento exacto. Ni antes ni después. Y lo anterior no se borra: es semilla y raíz del florecimiento que llega después.

    No veo vidas perdidas. Veo procesos únicos, cada uno en su tiempo, cada cual con sus lecciones. Todo es oportunidad para crecer, incluso lo que parece estancamiento.

    Por eso agradezco: no solo lo que hoy comprendo, sino también los años en que aún no lo comprendía. Porque ellos hicieron posible este presente.

  • Ser consciente de nuestros actos

    ¿De cuántos actos es uno consciente en el instante de llevarlos a cabo?

    Uno actúa como automatizado. Se ha de tratar, en lo posible, de permanecer atento a sí mismo.
    Aunque uno se perciba disperso en sutiles pensamientos, regresar al presente, estar atento, sentir, ser: ello es primordial.

    No es un hábito fácil; sin embargo, si uno puede permanecer atento, logrará estar en el presente sin esfuerzo.

    Gracias, gracias, gracias…

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