sentí aquello
mirándome siendo yo
el Saber se dio
Aquello que veo:
El Saber no llega de afuera: nace en la mirada que se vuelve hacia sí.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
sentí aquello
mirándome siendo yo
el Saber se dio
Aquello que veo:
El Saber no llega de afuera: nace en la mirada que se vuelve hacia sí.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
lo femenino
ello es equilibrio
lo dual une
Aquello que veo:
Lo dual no divide: revela que toda contraposición busca la unión.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
qué soy pregunté
el Todo que todo Es
cayó el velo
Aquello que veo:
Preguntar “qué soy” abre la grieta donde el misterio se reconoce como totalidad.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
duerme al fresco
por el bosque husmea
vida de perro

Aquello que veo:
La vida animal me enseña que la existencia no necesita adornos: basta ser.
cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
frecuencia sutil
batiendo con cadencia
canta el cuenco
Aquello que veo
No es el cuenco el que canta: es conciencia vibrando en él.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
avanza sol@
cuánto más consciente es
mayor lucidez
Aquello que veo
La lucidez no llega de afuera: nace de la claridad del propio Ser.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
Se talan bosques bajo la excusa de prevenir incendios, se cierran caminos en la naturaleza para supuestamente protegernos, y las voces oficiales hablan de sostenibilidad mientras promueven políticas que cortan el vínculo más sagrado: la unión del ser humano con la Madre Tierra.
La sabiduría de la naturaleza
No es la Tierra quien pide ser talada. Ella sabe regenerarse: los bisontes, los caballos salvajes, las manadas libres han sido desde siempre sus jardineros. El pastoreo, las quemas controladas y la vida rural son aliados naturales. Lo que se propone muchas veces no nace de la vida, sino del interés económico.
Los hilos ocultos del poder
Son muchos en el mundo quienes conocen una lista de familias y linajes que, se dice, han entretejido gran parte de lo que sucede: Rockefeller, Rothschild, Morgan, DuPont, Astor, Warburg, Vanderbilt… Nombres que aparecen una y otra vez en relatos y especulaciones sobre el poder.
Se habla de su influencia en la banca, la energía, la farmacéutica, la agroindustria y los medios. Y junto a ellos, las grandes corporaciones contemporáneas —tecnológicas, farmacéuticas, alimentarias— sostienen un sistema que parece basarse en el miedo, la dependencia y la desconexión.
Más allá de la culpa
Sería fácil culpar. Sería fácil odiar. Pero no es desde ahí desde donde miro.
Porque comprendo que quienes hacen esto también están atrapados en su propio miedo, en su propio ego, en la ilusión de control.
Todo ello soy
Y, sobre todo, porque comprendo que yo también soy parte de todo lo que existe.
Donde hay incendios, también soy ese incendio.
Donde hay maltrato, también soy ese maltrato.
Donde hay engaño y saqueo, donde hay dejadez, suciedad, abandono, etc., también formo parte de ello, pues participé con mis pensamientos, con mis sombras, con mis olvidos… Todo ello soy.
Todo nace ahora
Y han sido siglos, centurias enteras, donde la humanidad ha ido sumando pensamientos, emociones y modos de obrar basados en miedo, separación y dominio. Ese peso colectivo está en mí también, porque no estoy separado de la historia del mundo.
Pero el saber más profundo es verlo desde un nuevo prisma: aunque mire hacia atrás, aunque vea siglos de sombra acumulada, absolutamente todo nace ahora, en este instante.
El instante presente es el único lugar en el que la vida se está dando, en el que todo se crea, donde todo se transforma, donde todo renace.
El cambio comienza dentro
Por eso no se trata de culpar afuera, sino de asumir la responsabilidad adentro.
La transformación empieza en mí, en ti, en nosotros: en observar y tomar la responsabilidad de cada emoción que surja, en sentir la ira y la tristeza sin negarlas, en educar al ego en lugar de dejarlo gobernar.
La belleza del despertar
Cuando despierto, ya no me pierdo en lo literal ni en las máscaras del poder.
Descubro la belleza en cada instante: en un árbol, en un gesto, en un silencio.
Y sé que cuanto más despierto, más limpio también el mundo.
Un cierre luminoso
La vida se expresa en mí ahora.
En este instante.
Y desde este instante la vida está expresándose a sí misma a través de mí.
Y no estoy solo en este camino. Cada vez son más quienes despiertan, quienes asumen su responsabilidad interior y trabajan en sí mismos.
Cuantos más seamos, mayor será la visión de un mundo perfecto: la comprensión de que todo cuanto sucede en este instante es perfecto, de que todo sucede por un bien mayor, de que la vida no se equivoca, de que la vida sabe y se sabe, creando equilibrio allí donde se requiere.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…

Sigo siendo Ciudadano Universal.
El nombre permanece, pero yo no soy ya aquel.
En 2023 escribía desde la herida abierta: el accidente, la rutina del dolor, el intento de comprender por qué. Hoy miro esos textos y me reconozco, pero también me sonrío: era un paso necesario, una voz que nacía desde la vulnerabilidad.
Hoy comparto desde otro lugar.
No desde el mártir, sino desde el testigo.
No desde la herida, sino desde lo que ha brotado en ella: conciencia.
El nickname no cambió, porque en lo esencial nunca cambia lo que somos. Lo que sí cambia es la mirada, el modo de expresarnos, la forma de vivir el mismo misterio.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
crear la obra
ascender hacia el Ser
el Arquitecto

Aquello que veo
Ascender no es ir hacia otro lugar, sino reconocer que ya somos lo que buscamos.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
busqué ser feliz
hallé la ignorancia
y elegí Ser

Aquello que veo
La felicidad no se alcanza: se disuelve en el instante de Ser.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…