De cada instante, una vida
Cuatro instantes,
cuatro formas de estar,
evolución en un constante movimiento;
soledad,
creación,
introspección y quietud,
atención plena,
vislumbrar aquello creado y soltarlo.
Cada estado siendo uno y todos a su vez. Sin interferir, tan solo:
observar,
atender,
sentir,
aceptar y dejar ir…
A veces siendo dolor,
otras siendo tristeza y sufrimiento,
y a la vez,
siendo la esperanza y la felicidad por el cambio que surge en el acto realizado.
No, no es sencillo. No se me enseñó a gestionar todo ello. Aprendo de cada experiencia, de cada vivencia, de cada error y lo aplico en mí como aprendizaje.
Si algo me llena de riqueza y satisfacción es la gratitud:
agradezco cada amanecer, estoy vivo,
agradezco respirar,
agradezco sentir,
agradezco sonreír al mirarme al espejo,
agradezco cuantas capacidades uso,
agradezco ser, estar, atenderme, observarme, reconocerme en los demás, en cuanto surge.
Nada necesito; todo está ahora, en este instante, en mí mismo; nada que buscar fuera.
De cada instante, una vida.
Desde mi nacimiento, siendo vidas diferentes hasta el último aliento.
gerardunus
Soltar también es confiar
en cuanto haya de surgir.