Ojos del Ser
la vida siendo
si atiendes aprendes
si duermes no ves
gerardunus
G.A.L.U.
✧ En el silencio, todo se comprende.
Ojos del Ser
la vida siendo
si atiendes aprendes
si duermes no ves
gerardunus
G.A.L.U.
✧ En el silencio, todo se comprende.

Bendito Sesha
Siempre en nosotros
No lo esperaba… aunque el alma parece saberlo antes que la mente.
Al recibir la noticia, el silencio fue mi única palabra.
│ El maestro Sesha regresó al hogar.
Sesha fue uno de esos seres que no enseñan, sino que recuerdan lo que ya somos.
Su voz, tan serena, hablaba desde un lugar donde el pensamiento ya había callado.
Hoy su forma se disuelve, pero su presencia permanece en lo esencial:
en la atención, en la calma, en la certeza de que la conciencia nunca muere.
Bendito Sesha…
por haber dejado huellas de claridad en quienes te escuchamos,
por haber hecho del Advaita algo vivo y cotidiano.
No hay despedida para quien habita en el Ser.
El Amor no se apaga, solo cambia de forma.
gerardunus / G.A.L.U.
✧ “El Ser no puede morir ni dar la muerte.” — Sesha
suave deslizar
delineando formas
surgen ideas
Aquello que veo:
“Del silencio de la mano brota la visión.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
atendiéndome
surge caos, surge calma
constante lección
Aquello que veo:
“Todo lo que cambia me enseña a soltar.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
veo el espejo
el paradigma cambió
interconexión
Aquello que veo:
“En cada fragmento palpita lo entero.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
un reflejo es
cuánta culpa observo
esto mismo soy
Aquello que veo:
“Lo que llamo sombra no es distinto de mí.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
el amanecer
instante de gratitud
Siendo presencia
Aquello que veo:
“En cada amanecer, la presencia se reconoce.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
Observar los pensamientos no es solo un ejercicio, sino un arte que se cultiva cada día. Aquí comparto una reflexión y una propuesta para mirar más allá de lo que la mente nos muestra.

cada mañana
agradezco por sentir
son los regalos
Aquello que veo:
“Renazco en el regalo de lo que ya es.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
El otoño llega con su manto de hojas doradas, y en cada una veo reflejada la impermanencia de todas las cosas. No hay melancolía en esta observación, sino una profunda aceptación de los ciclos naturales.
Camino por senderos alfombrados de memorias caídas, y cada paso resuena con la sabiduría silenciosa de los árboles que se desnudan sin resistencia. Hay belleza en el desprendimiento, hay gracia en la transformación.
En este momento de contemplación, encuentro que las estaciones del año no son tan diferentes de las estaciones del alma. Todas necesarias, todas perfectas en su momento.