A veces, las palabras no encajan del todo en las etiquetas que ya existen.

Llamo Advaitaikus a estos versos de presencia que nacen de mi experiencia con el advaita, la atención plena y el autoconocimiento. No siempre siguen las reglas clásicas del haiku japonés, pero sí buscan capturar el instante, la verdad sentida, lo que surge cuando la mente se aquieta y la vida se muestra tal cual es.

No me interesa la poesía en el sentido tradicional, ni busco adornar lo que siento. Prefiero la honestidad de lo simple, el juego de tachar y volver a escribir, la búsqueda de una palabra que resuene con lo que vivo.

Cada Advaitaiku es un pequeño testimonio de presencia, un intento de nombrar lo innombrable, de abrazar el cambio y la unidad en lo cotidiano.

Si algo de esto te resuena, bienvenido a este espacio. Aquí no hay maestros ni discípulos, solo el deseo de compartir el instante y dejar que la palabra haga su trabajo silencioso.