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  • “No desear.”

    Esto que me nace lo expreso así: el deseo es una adicción, una retroalimentación constante para olvidar, para no aceptar, para acallar la mente y no enfrentar los propios problemas. Puede tomar muchas formas: desear sexo, comida, ejercicio en exceso, conducir con temeridad, buscar peleas o incluso maltratar a los demás, tanto física como psicológicamente. El deseo, en todas sus máscaras, termina enfermando al cuerpo y al espíritu.

    El ser humano suele quedar atrapado en esa rueda: cuando obtiene lo deseado aparece el miedo a perderlo; cuando lo pierde, surge el sufrimiento. Y muchas veces intenta tapar ese dolor buscando otro deseo que lo sustituya.

    He ido descubriendo que el sufrimiento no es una sentencia inevitable, sino una elección. Aprender a no desear no significa negar la vida ni renunciar al placer; significa no depender de las cosas para hallar paz. Es soltar la urgencia de conseguir para sentirme completo.

    Hoy practico mirar lo que surge en mí con compasión y gratitud: observar el deseo, reconocerlo y dejarlo ir. En ese espacio aparece el descanso verdadero —no por privación, sino por libertad.

  • Descubriéndose

    naturaleza
    todo seres sintientes
    Conciencia siendo

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • Aquello

    siendo Atención
    descubrí la belleza
    sosteniéndose

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • dolor crónico

    energía es
    variable intensidad
    sosteniéndola

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • OBSERVAR

    En el ritmo vertiginoso del cotidiano, parece que uno deba seguir un modo fijo de hacer, de actuar frente a los eventos. Y, sin embargo, lo esencial es realizar un Alto en uno mismo y Observar con Atención. Cuando escribo Atención con mayúscula, es porque quiero resaltar la importancia de detenerse: bajar el ritmo no solo físico, sino sobre todo mental. Ese ruido interior que no cesa y nos arrastra como autómatas inconscientes necesita ser mirado.

    Hacer un Alto y Atenderse es darse la posibilidad de ver desde otro prisma. Como quien contempla un pueblo desde lo alto de una montaña: casas, árboles, calles, personas que caminan, animales, el cielo azul con nubes que se mueven lentas… Todo visto sin juicio, como una película que sucede. Ese es el gesto de Prestar Atención.

    He aprendido —y sigo aprendiendo— a practicarlo en lo cotidiano. Me gusta salir de casa, caminar hasta el bar La Sociedad, pedir un café largo y sumergirme en la lectura. Antes el ruido me distraía; hoy, poco a poco, voy descubriendo cómo puedo leer y, al mismo tiempo, dejar que las voces, el bullicio, el simple suceder alrededor fluyan. No siempre lo logro, pero cada vez me es más natural: sin molestia, sin juicio. Solo ver. En esos momentos, a veces me reconozco en el espejo de los demás: viejas actitudes que fueron mías, inconscientes. Y en lugar de juicio, me nace compasión: todos estamos resolviendo asuntos internos, cada cual, en su proceso, cada cual a su tiempo.

    También miro atrás, al Gérard del deporte. Treinta años de culturismo y después cuatro de ciclismo de carretera. Allí descubrí la pasión por compartir con un equipo, el valor de aprender dentro de un pelotón de doscientos ciclistas, la alegría de ser reconocido por veteranos a los que admiraba. Más que trofeos, me importaba la amistad, el respeto, la risa compartida antes de competir. Hoy no lo recuerdo con dolor, sino con gratitud. Fue una etapa de entusiasmo y disciplina, de observar y aprender, de crecer junto a otros.

    Y llegó el accidente. Muchos lo llaman “sufrimiento”. Para mí fue otra experiencia. No lo vivo con rabia ni resentimiento: lo cuento como una anécdota vital, porque allí recibí la lección más grande. Ese accidente fue un Renacer. Gracias a él hoy sé mejor quién soy, y tengo claros mis valores, alineados con lo que pienso, hablo y hago.

    La vida es, sin más, y al mismo tiempo, la gran maestra. Nos propone situaciones para aprender a resolverlas de otro modo. Cada cual tiene su propio proceso, y lo transita como puede y sabe.

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • Lo Eterno

    surgen destellos
    comprensión de unidad
    siendo perenne

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • Balance

    creyó perderse
    optó por silenciarle
    Ser equilibrio

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • Presencia Estable

    sin altibajos
    Atento y Consciente
    ecuanimidad

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • Vivir

    aventurarse
    frente a desafíos
    la vida juega

    gerardunus
    G.A.L.U.

  • Lo real

    Siento que este mundo que percibo no es lo real.
    No parece estar en mis pensamientos, ni en mis recuerdos, ni en las creencias que heredé.

    Lo que intuyo como real es la Conciencia misma, experimentándose a través de esta forma humana.
    El personaje que soy aquí vive pruebas, etapas, aprendizajes.
    Pero no es el fin último: solo es el escenario.

    Para mí, lo real no está en lo que interpreto, sino en Aquello que observa.
    No en el sueño, sino en quien comienza a despertar dentro del sueño.

    gerardunus
    G.A.L.U.

    Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…