El vuelo de Xènia
siente esfuerzo
persistiendo disfruta
siendo libertad

Aquello que veo:
En la bicicleta descubre su temple, su gozo y su libertad.
gerardunus
G.A.L.U.
✧ Lo que se atiende, crece.
✧ Ser. Estar. Atender.
El vuelo de Xènia
siente esfuerzo
persistiendo disfruta
siendo libertad

Aquello que veo:
En la bicicleta descubre su temple, su gozo y su libertad.
gerardunus
G.A.L.U.
✧ Lo que se atiende, crece.
✧ Ser. Estar. Atender.
Ojos del Ser
la vida siendo
si atiendes aprendes
si duermes no ves
gerardunus
G.A.L.U.
✧ En el silencio, todo se comprende.
Acompaño desde lo que soy
no es entrar en su historia ni sostener lo que no me pertenece.
Acompañar es algo más simple, más humilde, más vivo:
es estar sin invadir, mirar sin juzgar, escuchar sin retener.
Con los años descubro que, cuando dejo de intervenir,
la vida pone cada cosa en su sitio.
Entonces mi presencia calma,
mi silencio ordena,
y mi mirada —cuando es limpia—
le recuerda al otro que existe un modo más suave de vivir.
Acompañar es un acto de libertad compartida:
yo soy yo, el otro es él,
y entre ambos solo queda el espacio donde la verdad respira.
La madurez espiritual tiene mucho de esto:
no empujar, no salvar, no ocupar.
Ser. Estar. Atender.
Y desde ahí, ofrecer.
gerardunus
G.A.L.U.
✧ Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
✧ El amor más claro no invade: acompaña

Bendito Sesha
Siempre en nosotros
No lo esperaba… aunque el alma parece saberlo antes que la mente.
Al recibir la noticia, el silencio fue mi única palabra.
│ El maestro Sesha regresó al hogar.
Sesha fue uno de esos seres que no enseñan, sino que recuerdan lo que ya somos.
Su voz, tan serena, hablaba desde un lugar donde el pensamiento ya había callado.
Hoy su forma se disuelve, pero su presencia permanece en lo esencial:
en la atención, en la calma, en la certeza de que la conciencia nunca muere.
Bendito Sesha…
por haber dejado huellas de claridad en quienes te escuchamos,
por haber hecho del Advaita algo vivo y cotidiano.
No hay despedida para quien habita en el Ser.
El Amor no se apaga, solo cambia de forma.
gerardunus / G.A.L.U.
✧ “El Ser no puede morir ni dar la muerte.” — Sesha

💌 Carta de Einstein a su hija
Reflexión inicial:
Cuando uno se acepta tal y como es —con sus defectos y habilidades— nace el amarse.
Descubre que acepta cuanto la vida propone, porque sabe que son lecciones a ser atendidas para seguir evolucionando en sí mismo.
Seguidamente, resurge el amor que uno es y siempre fue,
simplemente olvidado, tapado por un velo que el ego trataba de mantener fijado y mantenernos ciegos.
Conforme uno se redescubre, se reinventa, y se abre a transmitir lo que siente sin temor al rechazo, comprende que jamás puede ser atacado;
porque en su mirada, todo se vuelve amor:
amor en lo que observa y en lo que atiende.
No hay palabras para describir aquello que yace en uno,
esa energía amorosa sin igual.
✍️ gerardunus / G.A.L.U.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía.
Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor,
un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio,
el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta.
Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl,
comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede,
porque el amor es la quintaesencia de la vida.
Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida.
Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta.
✍️ Albert Einstein
✧ El amor, energía sin nombre, es la última respuesta que habita en todos.
es inocencia
fascinado descubre
verlo es verse
✍️ gerardunus / G.A.L.U.
✧ En el silencio, todo se comprende.
🍂 Retomando el dibujo junto al otoño
Con la llegada del frío he sentido el impulso de volver al grafito, de reencontrarme con el trazo y el silencio.
Esta vez lo hago desde la soltura: sin preocuparme por si es correcto, perfecto o adecuado, sino por el simple hecho de disfrutarlo.
Los formatos pequeños —A5 y A6— me resultan perfectos para practicar la observación y el trazo rápido, sin la presión de buscar un acabado.
Solo mirar, respirar y dejar que la mano se mueva.
Os comparto algunos de los dibujos que han nacido estos días.
✍️ gerardunus / G.A.L.U.
✧ En el silencio, todo se comprende.
🌠 Bleu y las luces del teclado

Jugaba.
Cada tecla encendía un color y una sonrisa.
El niño no buscaba nada, solo miraba la vida encenderse bajo sus dedos.
Alguien podría pensar que era “demasiada pantalla”,
pero a veces la conciencia también se manifiesta a través de un led,
de una luz que parpadea y enseña el milagro del instante.
Prohibir no siempre educa;
acompañar, sí.
El alma del niño no necesita límites rígidos,
sino presencia que sostenga su curiosidad.
💠
“La inocencia no conoce peligro:
solo necesita ser mirada con amor.”“Educar no es apagar la luz,
sino acompañar su brillo.”
✍️ gerardunus / G.A.L.U.
✧ En el silencio, todo se comprende.
Reflexión sobre la conciencia corporal y el dolor

Hay días en que el dolor parece tener voluntad propia. No se calma, no obedece, no avisa.
Simplemente está.
Durante mucho tiempo lo interpreté como un enemigo, como algo que debía vencer o suprimir.
Hasta que comprendí que, tal vez, el dolor no es un castigo ni una señal de debilidad, sino energía pura: la misma energía que sostiene la vida, solo qué desbordada, buscando un cauce.
Cuando el cuerpo fue herido, las señales que antes significaban movimiento, presión, contacto, comenzaron a llegar distorsionadas. El cerebro, desconcertado, las tradujo como dolor.
Pero el dolor no es más que información intensa.
Y la Conciencia puede aprender a escuchar esa intensidad sin miedo.
He descubierto que cuando estoy presente, cuando hablo desde el corazón o dibujo en silencio, esa energía se transforma. No desaparece, pero se suaviza.
El dolor deja de ser un grito y se convierte en un susurro que me recuerda que sigo vivo.
El cuerpo interpreta, pero el alma comprende. Cuando el gesto nace del afecto —como aquel día que toqué el brazo de un amigo con mi mano herida— no hay dolor.
Porque la mente no teme.
Entonces siento que el dolor no era más que el eco del miedo a sentir.
Cuando el miedo se disuelve, la energía fluye, y en su lugar queda la vida, tal como es.
No busco consuelo, ni heroísmo, ni compasión.
Solo la verdad simple: el dolor forma parte de mí,
como la respiración, la luz o la palabra.
No lo rechazo ni lo glorifico.
Lo reconozco, lo abrazo, y sigo.
Porque, en el fondo, el dolor también es energía que quiere moverse, y mientras se mueve, sigo vivo.
“Porque no se trata de empujar la vida, sino de acompañarla despiertos.”
gerardunus
G.A.L.U.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…
APLAZAR
Es un gesto humano, sí, lo sé; lo he observado en innumerables ocasiones a través del entorno social. Antes me resultaba incomprensible y me preguntaba: ¿para qué aplazar?, ¿para qué dejarlo para otro año, para otro mes, para otra semana, para mañana, para después…? Me parecía absurdo, desde mi propia experiencia.
Aprendí desde la infancia a actuar. No me quedó otra opción: o actuaba, o quedaba anclado por las circunstancias. Aprendí a no dejar para después, sino a afrontar de inmediato aquello que surgiera, resolverlo para proseguir con ligereza el camino.
Quien no es consciente de ello —de “aplazar”— vive, tal vez, atrapado en un ciclo interminable de repeticiones.
Y sigo observándome. Detecto cuándo se crea el gesto de aplazar creyendo que este instante no es el adecuado, que habrá un mejor momento. ¿Y qué mejor momento podría haber que el ahora, si no existe otro?
Es interesante observarlo, reflexionarlo y contemplar compasivamente —sin juicio— los hábitos que sumergen ciegamente en la ignorancia a quienes no ven.
Al hacerlo, suelo sonreír esperanzado: comprendí tiempo atrás que todos tienen su tiempo, su ritmo, y que tal vez este no sea su instante indicado. Cada cual vive lo que le corresponde para su aprendizaje.
Yo no sé el para qué de sus actos, ni tengo interés en que comprendan los míos. Bastante tengo con aprender sobre mí mismo, reconocer mis errores y resolverlos. Afortunadamente, hoy puedo detectarlos al instante, incluso observarlos antes de cometerlos, y así elegir otro modo de proceder.
A veces uno querría tomar al sujeto por los brazos y sacudirlo, a ver si así despertara del sueño en que anda sumergido…
Y no, ese no es nuestro cometido, sino el de resolver nuestros propios asuntos: aquellos que aguardan ser atendidos.
Todo Ser experimenta lo que necesita vivir para trascenderlo.
Tal vez lo logre, tal vez no. Dependerá, supongo, de la confianza y la perseverancia de cada cual.
Solo deseo que lo vivan lo mejor que sepan y puedan.
“Porque no se trata de empujar la vida, sino de acompañarla despiertos.”
gerardunus
G.A.L.U.
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo…