cada mañana
agradezco por sentir
son los regalos
Aquello que veo:
“Renazco en el regalo de lo que ya es.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
cada mañana
agradezco por sentir
son los regalos
Aquello que veo:
“Renazco en el regalo de lo que ya es.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
no estoy solo
en mí eres, en ti soy
interconexión
Aquello que veo:
“La vida se reconoce a sí misma en cada vínculo.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.
el control quiere
teme desaparecer
es ilusorio
Aquello que veo:
“El miedo sostiene un yo que nunca existió.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.

Soporte A3 papel Bristol – Bolígrafo Bic de colores
Con amor en cada línea.
Cita: Hay miradas que no piden permiso.
Esta figura, trazada solo con bolígrafo y paciencia, es un canto a la libertad interior.
No es solo el cabello suelto, ni la postura desafiante: es esa llama que arde detrás de los ojos, la que no se deja domar por el mundo.
Dibujarla fue un acto de rebeldía suave, de afirmar que la belleza también es fuerza, y que cada línea, aunque imperfecta, lleva algo de mi propia búsqueda de verdad.
El otoño llega con su manto de hojas doradas, y en cada una veo reflejada la impermanencia de todas las cosas. No hay melancolía en esta observación, sino una profunda aceptación de los ciclos naturales.
Camino por senderos alfombrados de memorias caídas, y cada paso resuena con la sabiduría silenciosa de los árboles que se desnudan sin resistencia. Hay belleza en el desprendimiento, hay gracia en la transformación.
En este momento de contemplación, encuentro que las estaciones del año no son tan diferentes de las estaciones del alma. Todas necesarias, todas perfectas en su momento.
las gotas caen
con mensajes del cielo
en tierra seca
Aquello que veo:
“Cada gota es palabra en un idioma sin voz.”
Cada trazo, cada palabra, una meditación silenciosa en el fluir del tiempo.